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Indefensión aprendida

Indefensión aprendida

La indefensión aprendida se refiere a la resignación o la sensación, por partes de seres humanos o animales, de que existe una barrera infranqueable para superar ciertas metas.

Fue discutiendo sobre ciertos aspectos de la sociedad cuando alguien me habló de la “indefensión aprendida” (Learned helplessness). En realidad era algo que conocía, pero nunca había hablado antes sobre este tema y menos aún recordaba que existiera un nombre tan apropiado para definir esta condición.

“Acabar aceptando una determinada situación de forma resignada, de forma pasiva. Aprender a estar indefenso”

El concepto de indefensión aprendida está muy relacionado con la percepción de que no se puede hacer nada, que todo es inútil. Se trata de una barrera que nos impide reaccionar ante algunas situaciones que vivimos. No se trata de una patología exclusiva de los seres humanos, sino que también afecta a animales. De hecho, para estudiar la indefensión aprendida se experimentó con animales.

“Cuando has fracasado o te has sentido fracasado muchas veces te cuesta mucho menos aceptar el fracaso”

Experimentos con animales

Los primeros estudios llevados a cabo sobre la indefensión se deben a Seligman y Maier (1967). Utilizaron 3 grupos de perros en su experimento:

  1. En el grupo 1 se colocaba a los animales sujetos por un arnés mientras se les proporcionaban descargas eléctricas inesperadas en las patas traseras. Estos perros podían parar las descargas siempre que pulsaran con su hocico unos paneles situados a ambos lados de la cabeza.
  2. En el grupo 2 sin embargo, los perros no tenían la posibilidad de detener las descargas suministradas, recibiéndolas al mismo tiempo que los animales del grupo 1.
  3. El grupo 3 era el grupo control, en el que los animales no recibían ningún tratamiento.

En una segunda fase del experimento se les daba a todos los grupos la oportunidad de una vía para evitar las descargas mediante la colocación de un segundo compartimento dentro de la caja donde estaban situados, para poder moverse allí al recibir el estímulo aversivo.

Learned helplessness

Los resultados mostraron que los grupos 1 y 3 manifestaron la misma capacidad de aprendizaje para la nueva estrategia de evitación/escape, moviéndose al segundo compartimento. Sin embargo, el grupo 2 mostró un tremendo problema de aprendizaje de la nueva tarea. Este déficit constituye el llamado fenómeno de indefensión aprendida.

“Ellos tienen el control”

Cuando los domadores de la India capturan un elefante salvaje le atan la pata con una cadena a una estaca fuertemente anclada. Durante semanas el elefante luchará por liberarse hasta que llega un momento que desiste de intentar liberarse. Pasado un tiempo la cadena es sustituida por una cuerda fuerte y, un tiempo después, se vuelve a sustituir por otra cuerda más fina. El elefante padece indefensión aprendida y no va a intentar romper la cuerda porque se muestra resignado y perdió toda esperanza, a pesar de que posee suficiente fuerza para romper el hilo fácilmente.

Indefension_aprendida

Indefensión aprendida aplicada a la manipulación política

La indefensión aprendida es relativamente fácil de aplicar en la sociedad. En el siguiente vídeo una profesora es capaz de inducir en 5 minutos esta patología a un grupo de alumnos. Esta profesora reparte a sus alumnos una hoja en las que hay escritos tres anagramas. A partir de aquí los alumnos deben ordenar de nuevo las letras de cada palabra para formar una nueva.

El primer anagrama de la lista es BAT (bate) y la solución de ordenar las letras de nuevo es TAB (lengüeta). A petición de la maestra, los que van encontrando la solución van levantando la mano. Curiosamente sólo levantan la mano alumnos de la mitad derecha de la clase.

El segundo anagrama es LEMON (limón) y la solución es MELON (melón). De la misma manera que en el caso anterior, sólo levantan la mano los alumnos de la mitad derecha de la clase.

El tercer y último anagrama es CINERAMA y la solución es AMERICAN. En este caso, además de la mitad derecha de la clase, levantan la mano 3 o 4 alumnos de la parte izquierda.

La profesora le explica a los alumnos que los dos primeros anagramas no eran iguales para la mitad izquierda de la clase y que estos no tenían solución. Se trataba de los anagramas WHIRL (remolino) y SLAPSTICK (bufonada o payasada). Sin embargo, también reconoció que el tercer anagrama era idéntico para toda la clase.

La frustración y resignación de los alumnos de la parte izquierda, al ver que no podían resolver los dos primeros anagramas y que la otra mitad de la clase lo resolvían rápidamente, llevó a la mayoría a errar en el tercer anagrama. Habían sido objeto de indefensión aprendida.

Esta indefensión aprendida es también una herramienta utilizada en el ámbito político para evitar que las masas abandonen el redil establecido por el poder. Sólo así puede explicarse la resignación de todo un pueblo sometido, como ocurrió durante el gobierno alemán de Adolf Hitler y su persecución a los judíos.

Cuando vemos una de esas películas o documentales que recrean el holocausto judío, muchos no logramos entender esa pasividad letal de miles de judíos conducidos a la muerte. Teniendo en cuenta que eran trasladados en gran número a los campos de exterminio, resulta incomprensible que estos no se rebelaran contra sus opresores en un último intento de luchar por sus vidas teniendo en cuenta que poco podían perder. Seguro que muchos al ver estas secuencias hemos pensado: ¿por qué no atacan un grupo de ellos si sólo hay varios militares con rifles?. Sufrían indefensión aprendida, aceptaron su destino, pensaban que no merecía la pena luchar porque no serviría de nada.

Auschwitz

Cuando a las personas se les castiga de manera continúa sin importar lo que hagan pueden desarrollar esta patología en las masas. Esta manipulación no se utiliza de forma individual en política, lo que se pretende es manejar a parte o a toda una sociedad.

Para intenta someter a una sociedad a determinadas doctrinas o imposiciones, esta es la estrategia que utiliza el poder. El objetivo es hacer creer a la población de que, hagan lo que hagan, no pueden solucionar nada con sus acciones. Para llegar a esta indefensión son útiles herramientas como el miedo y la represión. Hay que hacer creer a las gentes que no se puede luchar contra el poder y lo mejor es aceptar las cosas tal y como vienen.

La indefensión aprendida es más común en nuestra sociedad de lo que a priori podemos imaginar. Resulta obvio observar estos síntomas en la gente que no se manifiesta contra algo que cree injusto porque “no sirve de nada” o, simplemente, no van a votar porque “el que venga lo hará igual de mal”.

El poder utiliza otras artes complementarias para obtener esta manipulación de la sociedad. La distracción de las gentes (deportes, noticias del corazón, loterías…), el oportunismo a la hora de tomar decisiones importantes que van en contra del interés general (después de alguna catástrofe natural o acontecimiento importante), la repetición sistemática de algo que no es cierto, etc.

La represión policial y el establecimiento de una justicia severa contra el pueblo tiene como objeto que las gentes no luchen, no protesten, no se manifiesten, no intenten cambiar las cosas, se anulen y caigan en esta indefensión aprendida. Este tipo de conductas son aplicadas por regímenes autoritarios, dictaduras y políticas reaccionarias.

La doctrina GoebbelsJoseph Goebbels

Paul Joseph Goebbels fue un político alemán amigo de Adolf Hitler y una pieza fundamental del discurso del Tercer Reich. La figura de Goebbels resulta esencial en la propaganda nazi y era el encargado de controlar los medios de comunicación y el aislamiento de la sociedad alemana antes y durante la Segunda Guerra Mundial.

El personaje de Goebbels ha sido estudiado por publicistas, políticos, militares y psicólogos. La doctrina propagandística y de control de masas de Goebbels queda resumidas en una serie de principios de los que caben destacar los siguientes:

 Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave”

-Principio de la exageración y desfiguración-

“Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque”

Principio de la transposición-

“Si una mentira se repite lo suficiente, acaba por convertirse en verdad”

Principio de orquestación-

La aplicación de estos principios por parte de la clase política es un síntoma de autoritarismo.

Bibliografía

José Ramón Yela Bernabé/José Luis Marcos Malmierca. Revista Latinoamericana de Psicología. año/vol. 24, número 003. 1992.

Seligman, M. E. P. Helplessness: On Depression, Development, and Death. San Francisco: W. H. Freeman. 1975.

Máster en Psicosociología. Universidad de Barcelona. 2007.

2 Responses to Indefensión aprendida

  1. Elena Larios Gómez says:

    Obviamente, en algún momento de nuestra vida posiblemente hayamos sido protagonistas de esta sintomatología, sin proponérnoslo hayamos actuado pasivamente ante alguna situación siendo consciente de oportunidades a nuestro alcance para poder modificar las circunstancias que nos hacían errar o fallar y, sin embargo, finalmente nos hayamos ajustado a la situación encontrada. El gran error es adoptar la postura de acomodarse a los sucesos acaecidos, entender que no tienen solución, que siempre ocurre lo mismo… llegando a creer que el resultado es independiente de nuestras acciones y, por lo tanto, está fuera de nuestro control aceptando las consecuencias producidas.

    En la sociedad en la que estamos inmersos es fácilmente aplicable, desde los movimientos políticos que mueven masas, los medios de comunicación, hasta pequeñas empresas,… con el objetivo de la búsqueda de poder; se trata claramente de manipular para la obtención de un beneficio a costa de otros. Este tipo de manipulación mediática y política tiene como finalidad que la multitud a la que se dirige no reaccione ante las pérdidas de derechos e injusticias sociales y éstas sean consideradas como algo inevitable producidas por algo superior y, por lo tanto, alejado de nosotros. Finalmente, la solución la tienen otros y el resto se dejan arrastrar sumisos al “cambio” que imponen. Esto se produce por un analfabetismo, por la ausencia de análisis crítico ante la información que se nos ofrece.
    “Cuando una sociedad utiliza un modelo de comunicación, condiciona la información que circula en ella y sus códigos culturales vienen afectados y generados por este modelo, que condiciona a su vez la manera de pensar y de sentir de los individuos” (pág. 9. LA COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL Y SU INTEGRACIÓN EN EL CURRÍCULUM)

    En el caso del gobierno alemán de Adolf Hitler mencionado en el artículo que comento, el resultado de utilizar este tipo de estrategia provocaba el sentimiento de autoculpabilidad sobre la población judía. Éstos llegaban a sentirse culpables por su propia desgracia, generando un estado depresivo que causaba la carencia de acción, de lucha, de defensa, de revelarse y, por consiguiente, sin acción no puede existir cambio. Esta manipulación era posible por una escasez de capacidades, de esfuerzos, de inteligencia… de forma que adoptaban la postura de sometimiento y se culpaban.

    La indefensión aprendida también es sufrida hoy día por aquellas víctimas de maltrato. El/la maltratador/a es manipulador/a, abusa emocionalmente y psicológicamente de su víctima; por ejemplo cuando el abusador dice “no me dejes” abusa de otra persona que necesita afecto sincero o cuando degradan la autoestima de la víctima con mensajes dobles jugando con palabras bellas, dulces y más hirientes al mismo tiempo; o cuando hacen creer insensibilidad al acusar por falta de comprensión, cuando continuamente hace creer al otro/a lo ineficaz que es para resolver problemas, acompleja, humilla y somete… Se trata de un trabajo lento y constante que culmina, en muchos casos, aceptando esa culpabilidad impuesta y, por lo tanto, su destino. Desgraciadamente, en muchos casos este tipo de manipulación, abuso y maltrato viene acompañado del físico.
    En muchos casos, quienes padecen este tipo de sintomatología cae en depresión, existen diferentes tipos de depresión así como factores que contribuyen a ello como son las condiciones médicas, la genética o la química cerebral. Obviamente la actitud de una persona puede afectar la depresión por eso una actitud positiva es propicia para evitar caer en ella.

    Cambiemos la lectura negativa a positiva; aprendamos a leer:
    – Buscar la parte positiva de los múltiples sentimientos presentes y arraigados en la vida de uno/a.
    – Somos responsables de nuestro sufrimiento y éste se produce cuando no sabemos conducir nuestros pensamientos y sentimientos. El sufrimiento está siempre presente en nuestras vidas por una u otra razón. Lo importante es APRENDER de ese sufrimiento, madurar, progresar,… de NADA VALE lamentarse y seguir sufriendo por lo que se hizo o no. Ahora es el momento de ACTUAR.
    – Nunca te sientas injusto/a por lo que hiciste porque eso no soluciona el problema; piensa mejor “Me siento fuerte para luchar, para hacer cosas porque otras personas en circunstancias más difíciles que la mía, lo hacen” Esto sí ayuda, sí soluciona problemas.

    Hay que creer y confiar en uno/a mismo/a, en nuestras posibilidades, ser críticos con la información que recibimos, analizarla y reflexionar. Aprender de los errores es subir un peldaño más en la escalera de la madurez y eso se inculca en las escuelas. Enseñar a los/as más pequeños/as su valía, premiar sus progresos motivándolos en cada acierto para que crezcan en valores, en inteligencia y capacidades siempre respetando a los demás; todo lo contrario a la indefensión aprendida… el resto lo hace ya la influencia de factores externos (grupo de iguales, medios de comunicación, la propia sociedad) como factores internos del propio ser humano.

    Concluyo mi aportación con una frase que sinceramente no recuerdo dónde la leí o de dónde la extraje pero que siempre la tengo presente cada día de mi vida.

    “LA DIGNIDAD ES EL PILAR BÁSICO DE LOS DERECHOS HUMANOS, AFIRMA EL VALOR DE CADA SER HUMANO POR EL MISMO DERECHO DE SERLO Y ESTÁ EN LA AUTOESTIMA SIN LA CUAL LAS PERSONAS VIVEN EN LA INDEFENSIÓN O EL SOMETIMIENTO”

    • Carlos says:

      Gracias por su aportación, comparto su criterio.

      Concluyo afirmando que lo peor de la indefensión aprendida no es padecerla, es pensar que no la padecemos.

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